¿Qué es y qué implica el acoso sexual?

¿Qué es y qué implica el acoso sexual?

Para empezar, definámoslo como una serie de manifestaciones compulsivas de solicitud sexual contra una persona. El acoso sexual implica una serie de agresiones, desde molestia hasta abusos serios dirigidos y orientados a una actividad sexual forzada sin consentimiento. Ocurren típicamente en el área laboral – educativa, pero puede darse en cualquier caso a cualquier esfera.

Tipos de Acoso 

ayuda acoso sexual

Acoso de implicación LEVE:

Se refiere a diferentes conductas, entre chistes con contenido sexual, como piropos y halagos fuera de lugar, comentarios sexuales, insinuación indirecta, etc.

Acoso de implicación GRAVE:

Involucra conductas más relacionadas al toque físico, aparte de miradas, abrazos, comentarios eróticos y lascivos, roces y besos no deseados, pellizcos, gestos lascivos, acorralamientos, etc.

Acoso de implicación MUY GRAVE:

Presiones tanto físicas como psíquicas para obtener una relación sexual, independiente de que haya contacto físico, chantaje y amenaza laboral (se puede llegar incluso a la violación). Es importante conocer cómo se puede identificar este tipo de obsesión en una persona.

El sistema de operar de un acosador

-El acosador elige su víctima.

– Se gana su confianza pasando a ser una especie de amigo, como padre protector.

– Empieza a comportarse como algo más que un compañero de trabajo, jefe o amigo.

– Los compañeros o amigos observan que existe una relación especial entre acosador y acosada que por lo general perciben como una relación de privilegio que como una conducta de acoso.

– El acosador empieza a hacer explícitas sus demandas, para luego pasar al chantaje, recordando a la víctima los favores recibidos y el agradecimiento que espera en compensación.

– La víctima sufre la humillación delante de sus compañeros o amigos.

– El acosador pasa a la fuerza física para llevar a cabo su obsesión.

¿Quiénes sufren el acoso sexual?

Aunque hay factores que hacen que aumente el riesgo de sufrir acoso:

– Mujeres divorciadas o separadas

– Mujeres jóvenes

– Mujeres de incorporación reciente a la vida laboral

– Personas con discapacidad

– Personas homosexuales

– Personas que pertenecen a etnias y nacionalidades minoritarias

No importa cuál sea tu caso, si estás pasando por algo similar, siempre hay una manera de enfrentarlo y superarlo.

¿Cómo enfrentarlo?

Manteniendo la calma y siendo firme, y de ser necesario, denuncia. Asesórate e infórmate

– Avisa al acosador que te sientes acosada y que acabe con su comportamiento.

– No calles, no mantengas el acoso en secreto, no lo vivas sola, no eres la culpable de esa conducta.

– Recoge pruebas, documentos, notas, escritos, grabaciones de conversaciones, imágenes. Aunque es muy duro que tengas, encima de lo que estás sufriendo, tener que recopilar pruebas para tu defensa, pero eso te puede ayudar.

– Vete de ese lugar.

De acuerdo a los profesionales de la salud mental que tratan a las víctimas de acoso y abuso sexual, esta es una de las experiencias mas agobiantes de soportar para una persona. Hay intimidación, humillación y hostilidad.

El acoso sexual es un gran ataque o una gran herida contra el alma.

Combátelo con:

1. Perdón

“Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces —le contestó Jesús—.” Mateo 18:21-22 (NVI)

2. Justicia

Justicia es:

– Trato justo.

– Atributo (de Dios), por el cual premia o corrige.

– Hacer justicia, otorgar a alguien aquello de que se le cree merecedor.

“¡Ya se te ha declarado lo que es bueno! Ya se te ha dicho lo que de ti espera el Señor: Practicar la justicia, amar la misericordia, y humillarte ante tu Dios.” —Miqueas 6:8 (NVI)

3. Sabiduría

A) Se formal en el trato.

Trata con amabilidad y respeto a tus compañeros de trabajo o amigos; pero ten cuidado con darles demasiada confianza.

“Compórtense sabiamente con los no creyentes.” — Colosenses 4:6 (DHH)

B) Viste de forma prudente.

La vestimenta provocativa podría transmitir un mensaje equivocado.

“… vistan decentemente, que se adornen con modestia y sencillez …” — 1 Timoteo 2:9 (DHH)

C) Elije tus amistades con cuidado.

“Júntate con sabios y obtendrás sabiduría; júntate con necios y te echarás a perder.” — Proverbios 13:20 (DHH)

D) No toleres las conversaciones sobre temas obscenos.

Al notar que una conversación comienza a girar en torno a “obscenidades, insensateces y cuentos sucios”, lo mejor es retirarse.

“No digan indecencias ni tonterías ni vulgaridades, porque estas cosas no convienen …” — Efesios 5:4 (DHH)

E) Evita situaciones peligrosas.

Una de esas situaciones, por ejemplo, podría ser que te invitaran a quedarte a trabajar horas extras sin ninguna razón de peso, o a salir con un amigo, que ya ha insinuado sus intenciones, a lugares apartados y en horas no apropiadas.

“El prudente ve el peligro y lo evita; el imprudente sigue adelante y sufre el daño.” — Proverbios 22:3 (DHH)

F) Se firme y habla sin rodeos.

Si alguien se pasa de la raya, dile con claridad que no vas a tolerar ese tipo de comportamiento.

“… si no usan su lengua para pronunciar palabras que se puedan entender, ¿cómo va a saberse lo que están diciendo? ¡Le estarán hablando al aire!” — 1 Corintios 14:9 (DHH)

G) Pide ayuda.

Si el problema persiste, habla con un amigo de confianza, un familiar o un consejero maduro.

“Para alegrar el corazón, buenos perfumes; para endulzar el alma, un consejo de amigos.” — Proverbios 27:9 (DHH)

Pedro Anaya


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